 | Las
transiciones de fase generan valor y cambian modelos de negocio
Queremos aprovechar la recomendación de este artículo de Extra!-Net de Alfons Cornella, profesor de sistemas de información en ESADE (Barcelona) y uno de los mejores divulgadores de la importancia de la gestión de la información en las organizaciones, para dar la bienvenida y recomendar la visita a www.infonomia.com. Es un espacio virtual de reflexión sobre la nueva economía y la economía del conocimiento con secciones muy interesantes como la que lleva por título "Desconecta: Una vida con sentido." El artículo en cuestión es un breve comentario sobre un aspecto crucial en Internet: el paso de la condición de espectadores (elementos pasivos) a usuarios (elementos activos y decisores) de las personas que navegan por la red. El diseño de los sitios web, como comentamos en nuestro artículo de usabilidad del mes pasado, debe ser consciente de este cambio, centrándose en hacerle fácil y útil la navegación a los usuarios. |
 | El
ordenador invisible
Donald A. Norman, editorial Paidós (Col. Multimedia), 2000. Precio: 2.950 ptas.
Este libro es una excelente reflexión sobre la tecnología y sobre las consecuencias de ésta, en especial de la computación, en la sociedad actual. El control que ha tenido en nuestras vidas la tecnología y el deslumbramiento que ha causado debe ser sustituido por una época en la que los criterios en su diseño y su implementación estén dirigidos en torno al hombre. Así, el ordenador debe hacerse invisible, es decir, tan fácil de usar por el usuario que no se de cuenta de que existe.
Especialmente interesantes son los capítulos del 7 al 10, donde Norman comenta cómo debe realizarse el proceso de diseño de los artefactos que nos rodean para reducir sus dificultades y centrarlos en los hombres. Si las compañías sitúan al consumidor en el centro de su atención y si los diseños de los sitios web tienen en cuenta la experiencia del usuario, algo obvio para los que damos importancia a la usabilidad pero muchas veces incumplido, su efectividad será mucho mayor. Norman nos deja tres axiomas para un mundo de cosas al servicio del hombre: simplicidad, versatilidad y agradabilidad. Muy recomendable para la época que vivimos. |